Historias de Propofol I -Venas y lloros

Buenos días de lunes!

Esta semana, os dejo una serie de entradas preparadas, bajo el nombre de "Historias de Propofol". Mientras leéis esto, espero estar paseándome por la playa...

El jueves pasado tuve que pasar por quirófano, para realizarme una intervención. El día de la mujer trabajadora, 8 de marzo.

Como ya os conté en ESTA ENTRADA , tengo la suerte de tener una amiga trabajando en quirófano, y aunque ese día no estaba, les dejo dicho que me cuidaran, que era su amiga, aunque estoy segura de que si no lo hubiera dicho, me hubieran cuidado igual de bien porque es algo que esa gente lleva en vena.

La verdad es que el solo hecho de pensar que tienes que pasar por quirófano impresiona y da miedito y angustia, luego no es tan terrible como lo podemos imaginar.

Esta operación ha sido bastante sencilla, aunque el resultado no haya sido lo que esperaba, pero bueno, como dice el dicho "si la vida te da limones ,pide sal y tequila".




La mañana no empezó muy bien. Llegué con mucho dolor al hospital por la famosa oxitocina que ayuda a dilatar. Había pasado una noche toledana (si entráis en ESTE ENLACE , veréis el porqué del dicho "pasar una noche toledana") Hay gente a la que no le duele, pero jodete, que yo soy de las que si me dolió.

Toda la noche sin dormir. Eso unido a que no había comido nada desde las 9 de la noche, a que me había llevado un disgusto, a los nervios no solo de la operación, también de que van a encontrar, y de ver que el momento temido había llegado, hicieron que esa mañana estuviera con un humor de perros.

Luego vino el famoso número de "no tienes venas para ponerte la vía". Esta vez vino acompañado de pinchazos varios, muchos lloros por mi parte y hasta un intento de suicidarme tirándome de la cama. Que si la vena esta cortada..... que si no entra la aguja..... que si tienes un callo en el interior de la vena.... que si como solo te podemos pinchar en un brazo, las posibilidades se reducen....que si la aguja de la quimio es pequeña, pero claro, está aguja, tiene que ser rollo gigante que pueda pasar 100 litros de suero al segundo... que si a quirófano y con anestesia general no te podemos mandar con una porquería de vía....etcetera.

Tuvieron que llamar a quirófano para decirles que me mandaban sin vía, que era imposible ponérmela, que a ver si con sedación conseguían ponerme la vía ellos.

Yo me quede llorando sin poder parar, me entro una congoja, avergonzada por el numerito, y eso que las enfermeras no hacían más que darme ánimos y decirme que estuviera tranquila, hasta me dijeron si me quería duchar(otra vez) antes de ir a quirófano de la sudada que me había pegado.

A todo esto la peluquera estaba esperando, porque si señoras, antes de cualquier intervención en nuestras partes intimas, te tienen que dejar sin pelo alguno. Y que queréis que os diga, hecha un mar de lágrimas como estaba, tener a una señora afeitando mis partes intimas me resulto incómodo y me sentí que no era ni persona. Y eso que la peluquera, viendo mi estado de nerviosismo no dijo ni mú, hizo su trabajo y se fue por donde había venido.

Y todo esto pasó en un par de horas, aunque pueda parecer media vida....

Mañana continuo la historia, que las entradas largas aburren, ya sabéis lo poco gusta y lo mucho cansa.

MUCHOS BESIS DE FRESI

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